Por qué no es bueno cruzar las piernas.

Por qué no es bueno cruzar las piernas a la altura de las rodillas.

Cruzar las piernas al sentarnos es una postura socialmente aceptada e incluso considerada sexy, pero debido a nuestra falta de escucha y comunicación con nuestro cuerpo, no nos damos cuenta el daño que nos hacemos. De hecho si tu postura favorita es justamente la de sentarte con las piernas cruzadas y te sientes cómodo, haz la prueba, y después de estar unas semanas sin cruzarlas si regresas a esa posición verás lo antinatural e incómoda que te resulta y tú mismo dirás ¿cómo he podido estar tantos años cruzando mis piernas?

Cuando permaneces sentado en esta posición, estás ocluyendo el paso de energía y sangre por el meridiano de la Vesícula Biliar, afectando al nervio peróneo, esto puede hacer que tu pierna se adormezca en un primer instante. Pero si adoptas de modo crónico esa postura los males pueden ir aumentando.

El cuerpo es un sistema a presión, de la misma manera que un sistema de mangueras para la conducción de agua. Imaginemos una manguera cerrada por sus dos extremos, si mantenemos una presión excesiva en uno de sus dos extremos, inevitablemente en el otro aumentará la presión. Esto es lo que ocurre al apretar en el tronco inferior de nuestro cuerpo una pierna contra la otra, que la presión sanguínea en la parte superior aumenta.

Esto es un factor de enfermedades y trastornos en prácticamente todas las constituciones humanas, puesto que si bien unas constituciones tienen un exceso de sangre en su organismo (Hígado fuertes) que hace que no sea nada adecuado comprimir el flujo o afectará el corazón, en otras la carencia de sangre (Pulmones fuertes) hace que sea muy dañino impedir el flujo natural de la misma por las piernas, causando con el paso del tiempo y la edad atrofia muscular en el tren inferior.

También podemos causar afecciones circulatorias debido a que el sistema de retorno sanguíneo en las piernas dispone, por así decirlo, de un sistema de bombas y válvulas antiretorno hacia la parte superior del cuerpo, y en la medida en la que forcemos estas válvulas, su fuerza vital se irá deteriorando surgiendo con el paso de los años trastornos como: piernas cansadas, retenciones de líquidos, pequeñas arañas vasculares y peor aún, varices.

También esa posición hace que la estructura se vea afectada y dañada: de una parte la cadera se verá forzada a salir de su eje anatómico natural y con el paso del tiempo su cabeza no encajará bien, de otra parte esa postura facilita un encorvamiento de la columna vertebral, lo cual ya es conocido de sobra, es una posición que debemos tender a rechazar, puesto que si queremos salud, debemos poseer una estructura poderosamente articulada en la verticalidad.

Si quieres ayudar a tu salud, por favor, nu cruces tus piernas a la altura de las rodillas.

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