La Higiene Diaria de tu Corazón: La Aceptación

La Higiene Diaria de tu Corazón: La Aceptación.

Sube alto, pon los brazos en cruz y déjate caer al río de espaldas. Así definía un amigo mío la actitud que había determinado un impresionante cambio en su vida.

Hacia apenas un mes él estaba viviendo en un piso compartido con otros trabajadores y odiaba regresar a casa, cada vez que pasaba el umbral llegaba a un ambiente tóxico de humos de tabaco con los que ni podía ni quería poder.

Decía que tenía que irse de aquella casa, que se merecía algo más que vivir en una habitación de 10 metros cuadrados, pero que no sabía como puesto que no tenía posibilidades económicas. Maldecía aquella presencia en la casa y anhelaba con todo su corazón que se fuesen de allí.

Durante un trabajo con la meditación se dio cuenta que debía aceptar aquella situación y estar conforme con ella. Aprendió a ver no solo el lado negativo de la convivencia, sino que comprendió a los trabajadores que vivían con él, además de ser consciente y agradecer el hecho de que al menos tenía una casa a la que regresar cada noche aunque oliese que apestaba a tabaco.

Explicó que lo que él había decidido fue soltar por completo el control de la situación y actuar como si hubiese subido a un cerro para tirarse con los brazos en cruz a un río: confiando y aceptando lo que la vida le deparase mientras caía al vacío. Después de aquel trabajo sobre la aceptación y agradecimiento por lo que sí tenía, la vida le dio un vuelco.

Días después acudió a un curso donde conoció a una mujer con la que comenzaría una relación. Para semanas más tarde, encontrarse viviendo con ella como el amor de su vida en una casa unifamiliar con jardín, adornando una chimenea sus noches de amor.

Es mágico los vuelcos que puede dar la vida en apenas unas semanas, muchas veces es nuestro deseo que las cosas sean exactamente de un modo determinado lo que provoca que la vida no pueda darnos lo que necesitamos, puesto que de millones de posibilidades pretendemos una y tal vez justamente esa no pueda dárnosla la vida.

Cuando soltamos las amarras de lo que creemos nuestras necesidades, dejamos libertad de acción total a la vida, es entonces cuando ésta puede concluir nuestra búsqueda dándonos lo que nos estaba haciendo falta.

Somos creadores, podemos usar para soñar nuestro poder mental porque eso ayuda y guía a la vida hacia nuestras necesidades, pero debemos realizarlo con entrega total sobre el resultado, sabiendo que si está en nuestro camino la vida lo creará, y si no lo está la vida no lo traerá porque simplemente no lo necesitaremos.

Acepta tu situación y confía plenamente en la vida, eso abrirá la cerradura de lo que debe ser, porque la aceptación es la llave de lo imposible.

 

Tom

Investigo y Trabajo en: Manoacupuntura Constitucional Coreana Qi Gong Médico Formador del Método Kenhso

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