La Higiene Diaria de tu Corazón: Ansiedad.

Post anterior: ¿Sabes lo que estás haciendo a tu corazón?

La higiene diaria de tu corazón.

Comentábamos en el anterior post que necesitamos una higiene diaria de nuestras emociones y pensamientos porque de otro modo la acumulación de ciertas ideas y estados emocionales terminarán por afectar la función y posteriormente la estructura de nuestro corazón.

Debemos poner una serie de filtros para que los acontecimientos y situaciones cotidianos no acaben dañándonos, estos filtros deben realizar la función de permitir pasar los impactos emocionales hasta nuestro sistema cardíaco de manera lo suficientemente inocua como para que podamos gestionarlos, integrarlos y liberarnos de ellos sin daño ni dolor.

Hay personas que sobreviven más de un siglo de vida y que disponen de determinados filtros que limitan el impacto psicoemocional de cualquier contrariedad padecida, cuando se les pregunta cómo han podido hacerlo, responden que centrándose en sí mismos ante las adversidades que los más de 100 años de vida les han ido trayendo, que no fueron pocas.

Ansiedad.

Cuando tenemos una preocupación y ansiedad por el futuro, no podemos estar ahí con nuestro poder, ya que el futuro no está aquí y ahora, mientras que nosotros sí lo estamos. Esto nos debilita y nos deja sin gobierno de la situación, quedamos a merced de un temporal que nos daña en el presente cuando aun ni ha ocurrido, porque éste está en el futuro.

Nos preocupamos por cosas que no han ocurrido porque es lo único por lo que podemos «pre-ocuparnos». Realmente cuando nos ocurre algo aquí y ahora no podemos preocuparnos, sino que lo que hacemos es ocuparnos.

Todos hemos vivido situaciones desagradables y dramáticas en nuestras vidas, y todos hemos experimentado que cuando estamos ocupados en resolverlas desde nuestra capacidad de respuesta, el estrés y la ansiedad desaparecen, porque en el aquí y el ahora estamos atrapados en la respuesta.

La única solución posible ante la ansiedad por el futuro, es solucionar el presente dando un paso y ejecutando la acción que en este momento podemos realizar. Después de ese paso penetrarás en otro presente, entonces esperas que el momento se pronuncie y te indique el paso que debes realizar. Así presente tras presente llegarás a aquel futuro que temías, pero cada instante que has ido viviendo mientras te acercabas a él lo habrás vivido desde el poder, ya que al estar presente te estabas dotando de capacidad de actuación.

Esto te permite librarte de la angustia y ansiedad por el futuro respondiendo paso a paso a cada instante, de modo que cuando el futuro temido esté aquí, no será ya otra cosa que el presente. Entonces solo debes responder como has venido haciendo hasta ahora: sumergiéndote en el presente para disponer de tu poder y dar respuesta sin angustia del modo más adecuado.

 

Deja un comentario