Anosmia

La anosmia es la pérdida del sentido del olfato pudiendo ser temporal o crónica. En ocasiones también puede causar un trastorno en la diferenciación de los sabores.

Causas:   infecciones virales, descongestionantes nasales, uso de ciertos medicamentos, radioterapia, traqueotomía… entre algunas otras más. Pero además existe una causa fundamental que es la que prepara el terreno para que cualquiera de los factores anteriores sirva de desencadenante: las vivencias emocionales.

A nivel energético, las causas pueden ser por trastornos en el Intestino Grueso, ya que el meridiano de este órgano termina en la zona nasal, así como por trastornos de la correcta nutrición por parte de la sangre y la energía (Qi). En definitiva podemos encontrarnos con cuadros de trastornos del elemento metal (Pulmones e intestino grueso), de la madera (debilidad de aporte sanguíneo por el Hígado) o incluso del movimiento energético de la Tierra (mala función digestiva del Bazo y Estómago).

Tratamiento: da muy buenos resultados en clínica el tratamiento energético con Mano Acupuntura regulando las funciones orgánicas que abastecen el trofismo nasal, buscando los órganos en desequilibrio para su posterior recuperación.

 

meridiano-intestino-grueso

 

La biología del olfato indica que la nariz fue diseñada para oler el peligro (malos olores, el enemigo, olores peligrosos y nauseabundos) y para identificar el componente sexual más atractivo para el emparejamiento.

Cada vez que la biología realiza un cambio en el organismo es porque persigue una ganancia biológica en el individuo, y básicamente esta ganancia tiene relación con la supervivencia.

Un trastorno de anosmia nos está diciendo que existe algo en nuestra vida que no queremos oler porque lo rechazaríamos, “nos huele mal”, o bien que no nos interesa oler. Por ejemplo una nueva pareja sexual hacia la cual nos vemos atraídos por su olor, y que podría lograr la ruptura con la relación actual. Por tanto la anosmia puede representar una ganancia en este caso a nivel biológico, dado que nos permite permanecer con la misma pareja, “tapando” de este modo el olfato para que no penetre una información muy atractiva, pero que impediría conservar el “nido familiar”.

En el tratamiento podremos también descodificar la señal cerebral que se instauró en el origen y que hizo que esta persona tuviese la tendencia fisiológica a padecer este trastorno, al margen de la causa final que lo hubiese desencadenado.

Estas señales cerebrales obedecen a situaciones vivenciadas con una alta intensidad emocional y que causaron en su día un conflicto importante en el sujeto en forma de shock. Para ello se debe recabar información mediante el uso de técnicas como la Línea del Tiempo (PNL) y una vez descubierta la causa-vivencia original, dotar al individuo de herramientas para que reviviendo la experiencia, sea capaz de gestionar el estrés de aquellos hechos sin que padezca sus secuelas posteriores.

 

 

Tom

Investigo y Trabajo en: Manoacupuntura Constitucional Coreana Qi Gong Médico Formador del Método Kenhso

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