¿Por qué estás Enfermo Precisamente de esa Enfermedad y no de otra?

¿Por qué estás Enfermo Precisamente de esa Enfermedad y no de otra?

Hace ya muchos años una persona con más de cien años de edad me dijo: chaval, no te quejes de tu traje, es ciento por ciento a medida para ti, ni te están largas las mangas ni corto de tiro en tu espalda, es justamente el traje que mejor te sienta, el traje que especialmente necesitas y el traje que debes saber llevar ya que es con el que debes lucirte.

Ese traje era mi vida.

Ante el padecimiento de una enfermedad, siempre nos preguntamos ¿por qué a mi? ¿para qué esta enfermedad? La enfermedad forma parte indisoluta del traje que es nuestra vida.

Recuerdo en una ocasión en la que una paciente con cáncer de pulmón viendo como avanzaba inexorablemente la enfermedad exclamó: «maldito, maldito seas, ojalá te lleven los demonios», entre otros comentarios con peor tono mientras se golpeaba con cierta rudeza el esternón. En aquel momento supe que ya no tenía nada que hacer. No había comprendido nada.

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La enfermedad no es un capricho de la naturaleza, obedece un propósito, tiene una finalidad, y siempre es algo extraordinario para nosotros, claro está, dependiendo de la perspectiva desde la que se encuentre tu visión de lo que es la vida, o tu traje a medida.

Yo también hace ya más de 20 años fui diagnosticado de un trastorno en el que me daban entre 3 y 5 años de vida, me creí el diagnóstico, pero no el pronóstico. Me puse manos a la obra ante el mayor reto de toda mi vida y me dije ¿que puedo yo hacer desde mi mismo y para mi mismo? Años después comprendí que esa actitud con todo lo que trajo consigo y sigue trayendo, me salvó la vida ante aquel diagnóstico.

Cuando padecemos un «bulto» en cualquier parte de nuestro organismo es debido a una reacción desproporcionada de un grupo de células que aparentemente «han perdido el norte». Entonces la medicina oficial dice: está bien, cortemos, radiemos, apliquemos quimioterapia, etc. etc. Pero esa no es la solución, porque a ese «bulto» seguirán otros. La raíz no está en el «bulto» en sí mismo, sino que tan sólo él es la expresión de algo más profundo.

Vamos a aceptar la palabra «negativo» para aplicársela a la naturaleza del «bulto», vamos a decir que ese y todos los trastornos son algo negativo, pero no se trata de hacer la guerra con él, exterminarlo, extirparlo, sino de transformarlo en algo «positivo». Pero para eso debemos aceptar que todo es por algo y que ese algo siempre es bueno para nosotros, solo nos trae luz.wpid-oruga-mariposa-transformacion_Esa actitud y trabajo de transformar lo negativo en positivo es la causa principal para la que enfermamos. Cuantas veces personas radicales se han reído de esta afirmación, pero aun son más las personas a las que la enfermedad, la incapacidad de llevar una vida normal o la pérdida de una ser querido les ha abierto los ojos y la consciencia a una nueva vida, agradeciendo con lágrimas de emoción tal enfermedad o tal pérdida familiar, ya que ello les cambió la vida a mejor.

Si actualmente la ciencia ya ha logrado convencer a los escépticos sobre la obediencia total de nuestra biología a las emociones que sentimos, y la epigenética ha hecho lo mismo con quienes no creían que el estrés de nuestros antepasados pudiera ser heredado entre generaciones (heredamos no sólo el material genético, sino también las vivencias emocionales), parece ser ya tan evidente como la misma fuerza de la gravedad, que las enfermedades obedecen o bien a emociones mal gestionadas por uno mismo, o bien a herencias tanto emocionales como materiales (genéticas) de nuestro árbol generacional.

epigenetica

No solucionamos nada quejándonos diciendo ¿por qué a mi? Es nuestro traje, nosotros lo elegimos y nosotros lo llevamos puesto. Mejor reflexionemos profundamente y preguntémonos: ¿qué estoy viviendo? ¿cómo siento que está mi vida? ¿qué es lo que me está causando estrés, malestar o tristeza en mi vida?

En ocasiones seremos nosotros mismos los responsables directos de nuestro trastorno. Muchas otras veces será una fuerza invisible que parece gobernarnos: es la fuerza de nuestro árbol genealógico, nuestra herencia escondida en forma de programas en nuestro subconsciente. Creencias que nos guían en pos de comportamientos que no entendemos su por qué, pero que terminan enfermándonos cuando tan sólo pretenden hacernos darnos cuenta de carencias en nuestro árbol familiar que nosotros debemos asumir para poderlas integrar, transformar y liberar.

 

Tenemos que enfrentarnos al «toro» que todos tenemos en nuestras vidas, y cuanto antes mejor. De un modo u otro vamos a terminar haciéndolo, así que cuanto antes aceptemos nuestro traje y nos sintamos agradecidos y a gusto dentro de él, antes comenzaremos a aprender, y con el aprendizaje llegará la conciencia, la madre de la libertad y la sonrisa eterna de quien sabe. Lúcete en tu traje.

traje elegante

 

Próximo Post: ¿Por qué estás Enfermo Precisamente de esa Enfermedad y no de otra? – Parte 1

 

Tom

Investigo y Trabajo en: Manoacupuntura Constitucional Coreana Qi Gong Médico Formador del Método Kenhso

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