Emociones y Salud

Emociones  y Salud.

Luri Nummenmaa , psicólogo de la Universidad Aalto en Finlandia dirigió el siguiente estudio.

Cierra los ojos e imagina la última vez que te sentiste enamorado. ¿Tal vez caminabas junto a tu novia en un parque? ¿tenias la mirada fija en sus ojos? ¿o simplemente estabas pensando en ella y sentiste que una emoción y “algo” a continuación se movía por tu cuerpo? ¿Quizá “mariposas” en tu estómago o tu corazón se aceleró?

¿Dónde se siente el amor? ¿y el odio? ¿la envidia? ¿el enfado? ¿la tristeza?

Un equipo de científicos en Finlandia pidió a la gente indicar donde se sentían diferentes emociones en sus cuerpos, encontrando que los resultados fueron sorprendentemente consistentes incluso a través de diferentes culturas.

Las personas indicaron que la felicidad y el amor desataban actividad a través de casi todo el cuerpo, mientras que la depresión tuvo el efecto contrario: se dejaron de percibir las sensaciones en los brazos, piernas y la cabeza. El peligro y el miedo provocaron fuertes sensaciones en el área del pecho. La ira fue una de las pocas emociones que activaron los brazos, tal vez para poderla descargar con un puñetazo airado…

Nuestro sistema emocional en el cerebro envía señales al cuerpo para que podamos hacer frente a nuestra situación. Si te sientes enfadado, tu fisiología obedecerá de modo arcaico a tu emoción y activará ciertas partes de tu organismo en coherencia con tu emoción: activará tus brazos para descargar tu enfado., pero si te sientes amoroso, activarás tu corazón.

Cualquier emoción que puedas sentir no afectará de modo aislado ciertas partes corporales, sino que cada emoción en particular afectará a todos los tejidos y órganos que están en coherencia con ella, coherencia tanto energético-vibracional, como a nivel de funcionamiento cerebral. Parece ser que las emociones y la salud van de la mano.

Cuando ves una serpiente sientes miedo, el sistema nervioso aumenta el oxígeno a los músculos y el ritmo cardíaco para que puedas hacer frente a la amenaza. Es un sistema automatizado, arcaico, biología pura donde nosotros no tenemos que pensar en ello.

El equipo mostró a los voluntarios dos siluetas en blanco de una persona en una pantalla y luego se dijo a los sujetos que pensaran en una de los 14 las emociones elegidas para el estudio: el amor, el disgusto, la ira, el orgullo, etc. Los voluntarios pintaron entonces las áreas del cuerpo en las que se sentían estimulados por la emoción. Al mismo tiempo en la segunda silueta, pintaron las áreas del cuerpo que sentían quedaban desactivadas durante esa emoción. Los resultados se muestran en las imágenes que acompañan el texto.

Percibieron cambios notables en las sensaciones corporales según los trastornos del estado de ánimo, incluso evidencias de que al cambiar su propio lenguaje corporal -como su postura o la posición- se puede alterar la mente. Ese es el motivo por el que una persona con depresión adopta una posición corporal de derrota curvando su columna lumbar, pudiendo ayudarle para salir de ese estado mantener una atención consciente al hecho de erguir su espalda, elevar el mentón y mirar al cielo.

Cuida lo que piensas porque de ello se elaboran tus emociones. Ten precaución con tus emociones, porque de ello depende tu biología más salvaje y arcaica, sobre la que una vez desatada ya no puedes influir, es como querer tapar la rotura de una presa de agua con las manos.

¿Y ahora…hasta que punto si lo que piensas y sientes influye en tu biología, en tus tejidos y órganos, no es el binomio emoción y salud el que genera la enfermedad?

Tom

Investigo y Trabajo en: Manoacupuntura Constitucional Coreana Qi Gong Médico Formador del Método Kenhso

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